

Lechero (Termo)
s/f
* Fabricada por Héctor Villegas.
Juan Quijada
“Este lecherito termo es un aporte mío al museo (…) yo lo entregué al museo, porque este lechero allá por el año 50, según la historia, el maquinista don Víctor Pozo lo mandó a construir, porque este lechero tiene esa funda de bronce, y en el interior entre esa funda y el lechero, el material del lechero tiene asbesto molido, por lo tanto, mantenía la temperatura del cafecito que servía, ¡pero!, el tecito, el café, ese le gustaba según el colega que anduviera uno, ahí se utilizaba, pero era una pieza que nosotros la utilizamos mucho los que teníamos lechero, este, después de don Víctor pasó a manos de Mario Viveros, que era su fogonero, Mario Viveros trabajó con Héctor Maldonado, que después pasó a ser su maquinista, y Héctor Maldonado fue mi maquinista, y cuando el negrito, negro Maldonado se jubiló, me lo dejó a mí”
María Eugenia Fuentes
"Y esta, de los lecheros y de las ollas, obviamente que sí, porque los viejos las usaban en las casitas po, porque ellos cuando salían en el lastre, ellos estaban semanas afuera y aquí esto eran sus termos po, y ellos se cocinaban en las casitas, entonces esto para ellos era como sagrado po, parte de su de su inmobiliario, digamos, en la casita. Ellos no podían estar sin esto, porque aquí tenían su leche, digamos, y acá su comida, entonces esto también es parte de que a nosotros nos tocó harto, digamos, a mi mami, lavar eso, alistársela y todo el cuento"
Luis Castañeda
“Con este me alcancé a alimentar yo casi toda la vida con mi hermana menor, que la leche la traían de Carahue, entonces ahí en el tren de Carahue traían esta leche todos los días, y esto nunca se me va a olvidar, porque este fue el que me alimentó a mí”
César Martínez
“Porque me trae muchos recuerdos (…) porque este era un elemento esencial que nosotros usábamos en la máquina, el lechero, nos servía para todo, nos servía, por ejemplo, para comprar el elemento, o sea, llenarlo del elemento vital que necesitaba uno cuando iba mojado en ferrocarriles, cuando ibas todo cansado, y lo llenábamos con chicha de manzana o con vino, para calentarnos por dentro en invierno muchas veces, cuando nos calábamos de frio, entonces apetecía un traguito de vino, y otras veces con leche, porque a veces pasábamos, me acuerdo siempre cuando pasaba por ahí por… ahí en Antilhue, cuando veníamos para acá para Temuco, y llegábamos a Mulpun arriba, y nos paraban ahí, el cruzamiento, y parábamos al frente siempre, a una parte donde estaba, tiene que haber sido una parcela que había ahí, y dejaban unos tremendos lecheros de leche, de esos tarros de leche ahí, para que pasaran a buscarlos los camiones ahí, y yo iba siempre con mi lecherito y lo llenaba, entonces tengo muchos recuerdos de un lechero, de cuando los usábamos ahí en el ferrocarril, en la máquina, por eso le digo, servía para todo, para echar agua, para echar vino y para echar leche, esa era la historia del lechero”







